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Volver a la rutina y el contacto social, lo más demandado por los residentes de Mora de Rubielos

“Poder visitar a la familia y amigos y hacer las actividades de siempre”: es el deseo común de las personas con discapacidad intelectual que viven en la residencia ATADI Mora de Rubielos y podrían ser las palabras de cualquier otra persona. La actual crisis sanitaria ha transformado las relaciones sociales y el día a día de toda la población y ha puesto de relieve la importancia de las rutinas y las redes familiares y de apoyo, que son todavía más cruciales para las personas con discapacidad intelectual. Aunque las restricciones están desapareciendo progresivamente, en las residencias todavía se mantienen todas las medidas de seguridad, por lo que el confinamiento continúa.

 
Planes posconfinamiento

 

Los residentes de ATADI Mora de Rubielos explican que “echamos de menos el trabajo diario, a los compañeros del centro ocupacional y de otros centros, ir a comprar o a la Escuela de Adultos”. Para ellos, es duro “estar encerrados todo el día y no ver a otras personas de fuera”. Por ello, ya hacen planes para cuando acabe el confinamiento: “queremos visitar a la familia, estar con nuestros amigos, hablar con la gente del pueblo, ir a bares y restaurantes a tomar algo o cenar, pasear y hacer excursiones a otros pueblos”.

En las residencias de ATADI se han modificado los horarios y las actividades para adaptarlas a la situación, como resumen los propios usuarios de Mora de Rubielos: “nos levantamos y acostamos un poco más tarde, no trabajamos y hacemos muchas cosas diferentes, algunas nuevas”. Entre las actividades que han hecho durante estos dos meses, “muchas recetas de cocina, como batidos, bizcochos, tarta de manzana, torrijas o monas de Pascua”, además de “juegos, baile, aeróbic y estiramientos”.

 
Bien informados para prevenir mejor

 

Por parte de los profesionales de ATADI se ha puesto especial interés en que los usuarios comprendan esta situación excepcional para que puedan seguir las normas preventivas correctamente, pero evitando que la preocupación protagonice su día a día. Para ello, se anima a los usuarios a expresar sus emociones y a preguntar todo lo que necesiten: “estamos preocupados porque está muriendo mucha gente y algunos de nuestros familiares y compañeros son mayores y no podemos verlos”. También les preocupa “no poder volver a la situación de antes, que esto continúe mucho tiempo”.

Las videollamadas y las aplicaciones de mensajería son una herramienta muy útil para que tanto las familias como los usuarios estén más tranquilos. “Hablamos con nuestras familias cada semana, por videollamada o por teléfono, y algunos días por WhatsApp también”, cuentan los usuarios de ATADI Mora de Rubielos. Estas comunicaciones se extienden a los compañeros del centro ocupacional, que pasan el confinamiento con sus familias.

 
El personal, su principal apoyo

 

Además, el trabajo y la actitud del personal de las residencias son fundamentales para que los residentes sobrelleven esta situación lo mejor posible. “Las monitoras son muy buenas con nosotros y estamos muy a gusto con ellas”, aseguran. Ante la pregunta de si desearían cambiar algo de la residencia, lo tienen claro: “nos gustaría que viviese más gente en la residencia, así habría compañeros de todas las edades”.

Por último, piensan en “ir de vacaciones, viajar y volver a las competiciones deportivas autonómicas”. Con ese deseo en mente, afrontan unos días más de confinamiento.

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