Noticias

Los trabajadores de atención a la discapacidad, más que nunca imprescindibles

La crisis sanitaria provocada por la pandemia de coronavirus ha supuesto un vuelco en nuestra forma de vivir, trabajar y socializar. En esta inesperada situación, con un país casi paralizado, los trabajos de cuidados y atención a la discapacidad y la dependencia adquieren protagonismo y se revelan como lo que son: imprescindibles y valiosos.

Son muchos y de distintos sectores, los trabajadores que están cumpliendo un papel importantísimo en esta crisis sanitaria. Entre ellos, el personal de residencias y centros de atención a personas con discapacidad o en situación de dependencia, que se ocupa de que este colectivo en riesgo no solo tenga todas sus necesidades cubiertas, sino que sobrelleve la situación de aislamiento del mejor modo posible.

 
Un apoyo imprescindible

 

Las personas con discapacidad intelectual pueden tener problemas para comprender el alcance de esta situación de emergencia o las normas a seguir. Además, “la permanencia obligatoria en las viviendas puede agravar las alteraciones conductuales de algunas personas con discapacidad intelectual, para las cuales es muy difícil gestionar este cambio en sus rutinas”, explica Ramón Royo, gerente de ATADI. Por ello, este colectivo necesita más apoyo que nunca para mantener su calidad de vida y su salud física y mental.

Y este apoyo lo prestan los cuidadores, ya sean familiares en sus casas, o distintos profesionales en los centros de atención a la discapacidad y la dependencia, asumiendo una mayor carga de estrés y trabajo. Estos trabajadores son siempre necesarios en nuestra sociedad, pero en la coyuntura actual son un pilar imprescindible: cuidando a otros y cuidándose a sí mismos contribuyen a frenar la expansión del coronavirus y hacen más llevadera esta situación a personas con discapacidad intelectual y sus familias.

 
Las residencias se llenan de actividad

 

“En ATADI, el trabajo actual de cuidados se desarrolla, o bien de forma directa en las residencias, o a través del teléfono en el caso de los usuarios de los centros ocupacionales, que permanecen cerrados desde el pasado 13 de marzo y hasta nueva orden”, resume el gerente de ATADI.

ATADI gestiona 6 residencias en la provincia de Teruel, en las que viven 119 personas, de las cuales 29 son personas mayores sin discapacidad intelectual. Debido a la crisis sanitaria, las visitas a las residencias se han cancelado, así como las salidas de los residentes al exterior. Para que la estancia sea lo más agradable posible, se han establecido rutinas y actividades en las residencias, supervisadas por profesionales, para que los residentes realicen pequeños trabajos, hagan ejercicio y practiquen sus aficiones.

 
Seguimiento telefónico

 

En el caso de los usuarios de centros ocupacionales, que pasan la cuarentena en sus viviendas habituales con sus familias, “ATADI contacta telefónicamente a diario con ellos, para saber si tienen alguna necesidad, resolver las dudas de los familiares y conocer su estado”, expone Royo. Además, ATADI ha facilitado rutinas, consejos e ideas a las familias, para que las personas con discapacidad se mantengan activas y tranquilas durante este periodo de reclusión.

Sin duda, esta crisis sanitaria pone de relevancia la necesidad de cuidarnos unos a otros, especialmente a las personas más vulnerables. “Nuestro trabajo tiene un alto valor social y así debe ser reconocido”, zanja Royo.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies