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La segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus llega a las residencias de ATADI

El proceso de vacunación contra el coronavirus continúa y ha llegado hasta las residencias de ATADI. En cinco de las seis residencias gestionadas por la entidad viven personas con discapacidad intelectual, mientras que en una, ATADI Maestrazgo, residen también personas mayores sin discapacidad intelectual. Tanto los residentes como el personal sanitario y sociosanitario que trabaja en estos centros forman parte de los grupos de población prioritarios para recibir la vacuna, con el fin de minimizar los brotes en servicios residenciales.

 

Llega la segunda dosis de la vacuna

 

Este martes, 2 de febrero, está previsto que reciban la segunda dosis de la vacuna los residentes y trabajadores de los centros ATADI Utrillas y ATADI Mora de Rubielos, mientras que la mitad de los residentes de ATADI Maestrazgo la recibirán el jueves 4 de febrero. El resto de usuarios y trabajadores de la residencia ubicada en Cantavieja recibieron la segunda dosis el pasado 28 de enero.

Un par de días antes, el 26 de enero, la recibían en la residencia ATADI Andorra. Por su parte, en la residencia ATADI Teruel recibían la segunda dosis de la vacuna el día 20 de enero, mientras que en ATADI Alcorisa lo hacían un día antes, el 19 del mismo mes.

De este modo, “el proceso de vacunación quedaría prácticamente finalizado en las residencias de ATADI, con unos datos de vacunación que hasta el momento incluyen al 100% de los residentes y al 90% del personal de residencia”, resumen fuentes de la entidad.

 

Vacuna en centros de día y ocupacionales

 

En una fase posterior se vacunará a las personas con discapacidad intelectual usuarias de los centros de día y ocupacionales de la entidad, así como a los trabajadores que prestan dichos servicios.

Desde ATADI esperan que la progresiva inmunización contribuya a mejorar la situación sanitaria y permita flexibilizar la normativa en las residencias, ya que los residentes continúan a día de hoy, y desde marzo, con su movilidad muy restringida, lo que afecta a su salud física y psicológica. “La vacuna no implica que podamos olvidarnos de las medidas preventivas, pero podría posibilitar que los residentes pudieran pasar más tiempo al aire libre, retomar algunas actividades y ver más a menudo a sus familiares”, explican desde ATADI. Y añaden: “Esto sería muy beneficioso para ellos, pues tras casi un año recluidos, su estado de ánimo se resiente”.

Residentes y trabajadores han acogido la vacuna con la esperanza de que sea el paso definitivo hacia la superación de esta pandemia y la vuelta a la normalidad.